QUERERTE Y NO QUERERTE
No sé si fue las ansias de
enamorarme que decidí fijarme en quién no debí, acostumbrándome al dolor, al
dolor de sentir, al dolor de dejarte ir, de dejarme ir.
A veces somos esclavos de
nosotros mismos, de nuestras limitaciones entre el sentir y el pensar, lo
correcto y lo incorrecto.
Fingir que nada ni nadie puede
derrumbarte a pesar de los golpes, sonreír
por más triste que estés, fingir que no quieres llorar cuando por dentro eres
un océano bravío con ansias de salir y destruir todo aquello que te limita y
posterga.
Pensar en lo que pudo ser y no será,
por eso decidí que no me quería enamorar, pero de pronto te inunda unas ansias
locas por una mirada, un te quiero y confundes la amistad con el amor, la
compañía con el soporte, la risa con una sonrisa, quererte y no quererte a la
vez.
Como hacer para expresar lo que
mi alma siente y decirte que te quiero en mi vida por siempre, como hago para
alejarme de todas mis creencias equivocadas, enseñadas desde niña.
Extraño tu risa, tu mirada, la
palabra te quiero salida de tus labios, ese abrazo mágico que solo tú sabes
darme y el cuál tranquiliza toda mi rebeldía y genio desmedido.
Si…!!!! muero por tenerte a mi
lado, por sentir y vivir cada minuto mi locura junto a tu locura, quiero
robarte el corazón y perderme en él, ver a través de tus ojos lo maravilloso de
esta vida, que tus brazos me sostengan cuando esté a punto de caer, déjame disfrutar
lentamente este sentimiento que me embarga todo mi ser.
Vivo soñando con tenerte, vamos a
volar a cualquier parte del mundo, sin pensar en el que dirán, sin dejar que
nadie se meta en lo podamos sentir tu o yo, el tiempo que dure, no quiero salir
corriendo, quiero tomar las riendas de mi vida, y atreverme a volar contigo, a
luchar junto a ti, a ser sostenida y motivada para lograr todo mis propósitos y
los tuyos, sin escuchar a todas esa gente que nunca entenderá esta hermosa
locura.
Quiero que este amor deje de ser
una fantasía y se vuelva realidad, ya no quiero extrañar tu lejanía, deseo y
merezco VIVIR Y SENTIR, SIN ARREPENTIMIENTO ALGUNO.
Miriam Bedón Gonzales.
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