TE QUIERO!!!.........A PESAR DE LA DISTANCIA
TE QUIERO!!!.........A PESAR DE LA DISTANCIA
Siempre me pregunte si uno puede llegar a querer a alguien que no te cae
nadita, y créanme que me lleve una gran sorpresa, recuerdo a aquel muchacho que
un día sin querer queriendo se me acerco y me abrazo demasiado fuerte y me dijo
te quiero, yo la típica señorita 5 metros de distancia por favor, le dije: En
primer lugar no me gustan los abrazos (hasta ese momento me era complicado
abrazar, ya que siempre vivía con el miedo de perder a las personas que
quiero), en seguida me respondió diciendo no me interesa, yo si te quiero y estaré
ahí siempre y poco a poco ganare tu confianza y me dirás que me quieres, en eso
sonreí , lo mire desafiante fijamente a los ojos y solté una pequeña carcajada,
yo , si claro, y si que fue terco el muchacho, ya que todos los días me
regalaba un fuerte abrazo, que empezaron a ser mágicos y me tele transportaban al
pasado, donde veía a una niña solitaria, que soñaba porque alguien la abrazara
y sostuviera de esa forma como lo estaba haciendo el, no sé en qué momento ingresó a mi vida, me acostumbre a sus
detalles, a su preocupación, a su compañía, al te quiero salido de sus labios, sentí
que realmente necesitaba que el llegara a mi vida y me enseñara el valor de
sentir y arriesgarse a pesar que el inicio no sea fácil y a veces te topes
contra un muro de concreto, de pronto todos los días llegaba yo alegre y
sonriente contando los minutos para verlo, abrazarlo y decirle que lo quiero
mucho, pero que a la vez tengo miedo de que en algún momento este cuento de
hadas, llegue a su final y que por mi carácter o mi personalidad nos separemos,
realmente nunca pensé que alguien podía sostenerme con tanta delicadeza y fuerza
a la vez, cuando aparecían mis miedos
absurdos y mi mente empezaba a volar y se alejaba del planeta tierra, estaba el
ahí, con una soga me bajaba a mi realidad, me motivaba a ser mejor persona, y
siempre me repetía que para hacer realidad nuestros sueños solo dependen de uno
mismo, y no se equivocó, lo que empezamos a tener cada vez se hacía más fuerte, nos reconocíamos
con tan solo mirarnos, no necesitábamos hablar para decirnos como nos sentíamos
ese día, se convirtió en mi refugio, sus locuras me hacían sonrojar y admirarlo
cada vez más, extraño esas noches, cuando iba a buscarme a mi casa y gritaba: “Te
quierooooo y mencionaba mi nombre”, y mi padre desde su sillón, me decía quien
es ese loco y yo, la persona que todos los día me arranca una sonrisa, recuerdo
cuando lloramos los dos solos en aquel parque y nos abrazamos fuertemente y nos
perdonamos por las palabras que dijimos en ese momento, me dolió cuando se
alejo de mi por tantos meses, sentía que de pronto me habían arrancado de un
solo tirón una parte de mi corazón, el verlo todos los días y no poder hablarle
se me partía el alma, sentía que cada día que pasaba sin el, mis fuerzas se
iban, y tener que sonreír y mostrarme fuerte ante los demás era agotador, lo
extrañaba con locura, no sabia como acercarme nuevamente, no entendía por que
nos alejamos, porque me saco de su vida por un instante, no sabia como volver a
pegar esa parte de mi corazón roto, todos los día me acostaba con la consigna
de olvidarlo y que me duela menos, pero no lo lograba, necesitaba sus abrazos,
sentir que aun estaba ahí, hasta que de pronto sucedió, un angelito me hizo ver
que el orgullo no sirve de nada cuando quieres a alguien, que no puedes
quedarte con la duda de no saber que fue lo que paso entre ambos, que ocasiono
ese distanciamiento, es así que de pronto, respire y tome valor, me acerque a
el y le dije, podemos conversar en la noche, el me miro y pregunto ¿de qué?, le dije, yo si necesito saber que nos pasó, en
qué momento decidimos cambiar los dos, y quedamos en hablar esa noche, estaba muy
nerviosa, tenia miedo de la respuesta que me pueda dar, y que pasaba, si lo herí
sin querer y no me di cuenta, mi cabeza no dejaba de pensar, hasta que llegaron
las 7:30 p.m., recuerdo que caminamos, nos preguntamos como estábamos, respondimos,
hasta que le plantee la pregunta ¿Por qué ese día me enviaste ese mensaje y decidiste
alejarte de mí?, y el me dijo, que fue un infantil al hacer eso, pero que no
sabia como volver a mí, que él pensaba que yo iba a ir a verlo, lo iba a abrazar,
le iba a dar un beso en la mejía y decirle lo mucho que lo quiero y el en ese
momento me iba a decir lo que estaba pasando, lo que le incomodo, esa noche
conversamos por horas, lloramos, nos abrazamos, nos reímos y descubrimos que el
cariño no se había ido, al contrario que nos extrañábamos y desde ese día no
nos hemos vuelto a separar, a pesar de la distancia.
A veces cometemos el error de dejarnos llevar por el orgullo, pero cuando
quieras a alguien y sientas que esa persona también te quiere, te respeta y te
da tu lugar, no lo dejes ir fácilmente y lucha por lo que tienen, la vida es
una sola y hay que aprender a vivirla y disfrutarla con las personas que son
importantes en nuestro día a día.
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